sábado, 11 de julio de 2009

[ Caminá Chinita, que todavía falta ]


Ser diferente en diversos aspectos no me desvela ni quita el sueño por la noche. No es que vago por el mundo y las calles de esta transitada vereda de ciudad buscando una identidad sino reforzando la que ya poseo.
Paisanita, quien patea cada piedrita que encuentra en esta absurda ciudad abocada a una masa multitudinaria de personas con distintas coincidencias y busquedas personales; molesta y callada por propia opción. Desidratada de ideas y seguida en pasos de baile que suenan desde un ipod ya gastado y un celular silente.
Uno busca ideas, pero la gente parece no querer escuchar lo que el mundo conservador formó y dejó ser sin un paso en falso.
No me importa si la carencia de persona les afecta: quiero que las personas encuentren un rumbo constante para no tener que marcarles ni enseñarles a dar un paso detras del otro y así por fin dejar de estorbar en la vida de una dolencia incondicional que me acompaña, como sombra de impass en las veredas blancas y negras del microcentro porteño. Volemos al inicio y dejemos que la gente fluya sin necesidad de decirles adónde ir. ¿Y vos de dónde sos?